domingo, 6 de diciembre de 2020

Venom (2018)

 Después de que Sony asumió gran culpa en la mala introducción de Venom en Spider – Man 3 (2007) en dirección de Sam Raimi, once años después Sony nos entrego una nueva versión individual de Venom en dirección de Ruben Fleischer. Esta nueva entrega representó el punto decisivo de un antes y después de su universo propio enfocado en el universo arácnido principalmente con intenciones de ser algo totalmente distinto al universo cinematográfico de Marvel (UCM).

Nos presentan a Eddie Brock profundizando en su vida personal junto a su pareja Anne Weying protagonizada por Michelle Williams para posteriormente introducir su vida laboral como reportero, un poco distinto a un Eddie como en los comics pero dentro de la misma rama haciéndonos recordar esa vieja esencia natural de él.

En el proceso una actitud egoísta a su pareja con firmes líneas relacionadas a su empleo y buen posicionamiento en contra a una empresa sumamente importante trae a él malos momentos como su separación, la pérdida de su empleo, desbalance emocional y una línea de sucesos que giran entorno a ese preciso momento, un poco apresurado, pero de alguna forma la película debía establecer bien las bases a la llegada de los simbiontes al planeta.

La etapa de reflexión y autoconocimiento de Eddie cuando posee el simbionte como huésped no es de las mejores ya que se enfoca en distracciones no tan necesarias para conocer su origen y establecer bien claros los propósitos de Venom a él, así como tampoco se presta para tener algún visón al futuro para hacer uso de nuestra imaginación a lo que podría llegar a ser después.

La presencia de Venom es única, necesaria y justa, su esencia no te da total seguridad si pertenece a los buenos o a los malos, simplemente es un antihéroe que cuida de Eddie como Eddie de él y establece una conexión totalmente esperada como los seguidores lo imaginaban. La película no es la mejor introducción a Venom pero es la mejor para mostrar lo que es capaz de hacer y lo que puede llegar ser, claro, teniendo límites gracias a su poca estabilidad de guión, establece fuertes bases para su futuro con la introducción en la escena post créditos de Cletus Kasady listo para tomar las riendas de carnaje, solo nos queda esperar y ver como esto mejora con cada entrega o empeora.